14-09-2009
La República Federal de Nigeria es el país más poblado
de África, y se encuentra al oeste del continente. Está constituida por
36 estados y un distrito federal, a su vez los estados se dividen en Áreas de
Gobierno Local (774 en total).
Desde el siglo XVII, Nigeria fue castigada por el
tráfico de personas. En 1901 se convertiría en
colonia del Imperio británico, y no alcanzaría la
independencia hasta 1960. El panorama político
en vez de mejorar, empeoró. Nigeria se internó en una espiral de golpes
de estado y cambios políticos violentos. Especialmente sangrientos
fueron los de 1966 y 1975, a los que siguieron diferentes persecuciones étnicas.
En 1977 se abrió un rayo de esperanza con la redacción de
una nueva Constitución y posteriores elecciones en
1979. Sin embargo, todo fue un espejismo, porque
en 1983 Nigeria vuelve al gobierno militar y no es hasta 1999 cuando tiene la
oportunidad de celebrar unas nuevas elecciones democráticas. En ellas,
sale elegido Presidente el general Olosegun Obasandjo (en la
imagen) quién ganó también las elecciones de 2003 y de 2007,
siempre rodeado por la polémica. Su triunfo es considerado por
la esfera pública internacional una muestra más de lo débil del proceso
democrático en este país.
Respecto a la economía, desde que en el año 60 fue
descubierto el petróleo, la economía nigeriana pasó de ser
agrícola y de pastoreo a industrial; aunque debemos resaltar ello
conllevó una absoluta dependencia del petróleo, que se
encuentra en manos de empresas extranjeras. Esto provoca grandes
desigualdades sociales: mientras la mayoría de los nigerianos
vive con menos de un dólar al día, el trono del rey está hecho del oro
que compra el petróleo.
Pese a esta nueva industria, la agricultura y la ganadería todavía
ocupan la actividad del 50% de la población, aunque apenas puede
abastecer la propia demanda interna.

La deuda externa nigeriana está cifrada en más de 16
mil millones de dólares.
A toda esta situación, política, económica y social en la que se encuentra
este país, le tenemos que añadir el problema del agua.
Nigeria es un país con 131.530 millones de habitantes, de
los cuáles el 52% no tienen acceso a agua potable. La sequía
que asola el país y la falta de una red de saneamiento adecuado llevan a que
el agua de la que la población se abastece provenga de ríos, lagos, arroyos, pozos mal excavados,
la cual suele estar además contaminada, lo que provoca un
elevado contagio de enfermedades infecciosas y parasitarias
tales como la el cólera, fiebre tifoidea, diarrea, tuberculosis, gusano de
guinea y muchas otras que afectan principalmente a la población infantil,
provocando además un alto porcentaje de mortalidad.
Todo ésta problemática se hace aún más patente en las zonas rurales
dónde viven aproximadamente el 52,5 % de la población, debido a que la
mayor parte de pozos se encuentran en zonas urbanas.
Éste es el caso de Ikot Ekpene, un pequeño pueblo
de 254.800 habitantes aproximadamente, situado en el estado de
Akwa Ibom, que se encuentra al sureste de Nigeria. Las personas que viven en
esta zona deben desplazarse entre 5 y 6 Kilómetros para llegar hasta el
río del que obtienen el agua que necesitan. Este trabajo lo realizan
mujeres y niños, quedándose los hombres en el pueblo ocupándose de otras tareas
a la espera de su vuelta. Esto supone que los niños no puedan ir al
colegio con regularidad y que las mujeres no puedan acceder a
un trabajo, ya que conlleva mucho tiempo y el desgaste físico es muy
elevado.

El problema del agua que afecta a tantos países en vías de desarrollo es una
preocupación a nivel mundial, por ello la ONU estableció en uno de sus Objetivos
Del Milenio (OBD), en concreto en el número siete, reducir a la mitad la
proporción de personas sin acceso al agua potable en 2015.
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